jueves, 28 de junio de 2012

Mi gato me enseñó a meditar

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Mi gato no es de mi propiedad: es mi gato como mi hermano es mi hermano.

Mi gato duerme mucho, pero sabe estar despierto.
Mi gato anda despacio, pero caza como un rayo.
Sus ojos inteligentes reflejan su sabia mente vacía.

     En el entretiempo
     las cañas bailan al viento
     fresco de la noche

Un gato, en silencio, recorre su sombra.

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